Hay que…
Pensando en nuestra vida diaria, muchas veces decimos esas palabras “Hay que…” Hay que comprar, hay que ir, hay que hacer… etc. Y realmente es así. Hay muchas que-haceres cada día.
Para nosotros como seres humanos, es un peligro pensar igual, en cuanto a nuestra relación con Dios. Pensamos por ejemplo: Hay que dar nuestra parte, hay que cumplir, hay que orar, hay que… No se, si tu piensas así a veces.
Quiero subrayar, que en cuanto a nuestra relación con Dios, y la salvación, es una parte donde llegamos demasiado tarde, para ayudar o para dar nuestra parte. Cuando Jesucristo murió en la cruz, el dijo: “Todo se ha cumplido”. El mismo se refirió justamente a lo que Él hizo para nuestra salvación. El Señor no dijo: He cumplido mi parte – ahora te toca a ti, sino “Todo se ha cumplido”. Entonces si piensas que tienes que cumplir, hacer y dar tu parte para que seas salvo, entonces estás equivocado. Jesucristo dijo: “Todo se ha cumplido”, y la palabra todo, no puede tener otro significado que todo. Realmente significa que ya no queda más. No hay otra parte. Para nuestra salvación, Cristo entregó su vida, y en esa manera cumplió la Misión de Dios, cual era reunir o reconciliar el mundo con su creador.
Que Dios te bendiga
Soren Andersen
Para nosotros como seres humanos, es un peligro pensar igual, en cuanto a nuestra relación con Dios. Pensamos por ejemplo: Hay que dar nuestra parte, hay que cumplir, hay que orar, hay que… No se, si tu piensas así a veces.
Quiero subrayar, que en cuanto a nuestra relación con Dios, y la salvación, es una parte donde llegamos demasiado tarde, para ayudar o para dar nuestra parte. Cuando Jesucristo murió en la cruz, el dijo: “Todo se ha cumplido”. El mismo se refirió justamente a lo que Él hizo para nuestra salvación. El Señor no dijo: He cumplido mi parte – ahora te toca a ti, sino “Todo se ha cumplido”. Entonces si piensas que tienes que cumplir, hacer y dar tu parte para que seas salvo, entonces estás equivocado. Jesucristo dijo: “Todo se ha cumplido”, y la palabra todo, no puede tener otro significado que todo. Realmente significa que ya no queda más. No hay otra parte. Para nuestra salvación, Cristo entregó su vida, y en esa manera cumplió la Misión de Dios, cual era reunir o reconciliar el mundo con su creador.
Que Dios te bendiga
Soren Andersen
